Londres.– El Gobierno británico se prepara para deportar a 60 repartidores de comida a domicilio detenidos en una operación nacional contra el empleo ilegal de inmigrantes en situación irregular, informó este viernes el Ministerio del Interior.
Detalles confirmados de la operación y detenciones
Los equipos de control migratorio arrestaron en siete días de redadas en noviembre a 171 repartidores en todo el país, de los cuales 60, de nacionalidades como china, india y bangladesí, quedaron detenidos para su expulsión del Reino Unido.
El ministerio indicó que ha reforzado la colaboración con las empresas Deliveroo, Just Eat y Uber Eats, a las que ahora facilita información sobre la cercanía de hoteles que alojan a solicitantes de asilo para ayudarles a detectar a repartidores sin derecho a trabajar.
¿Qué medidas implementan las plataformas y el gobierno?
A su vez, estas plataformas están intensificando los controles, incluyendo el reconocimiento facial, para evitar el uso ilícito de cuentas compartidas o identidades falsas.
En el Reino Unido, los solicitantes de asilo generalmente no pueden realizar trabajos remunerados durante sus primeros 12 meses en el país o hasta que se apruebe su solicitud.
El Gobierno laborista, en el poder desde julio de 2024, tramita asimismo nueva legislación que obligará a las compañías de la economía de plataformas a verificar el derecho a trabajar de sus empleados.
Las que incumplan las normas podrían enfrentarse a multas de 60.000 libras (unos 68.600 euros) por cada trabajador ilegal y, en casos graves o reincidentes, a penas de cárcel.
El secretario de Estado de Seguridad Fronteriza, Alex Norris, dijo que se quiere enviar «un mensaje claro: Si trabajas ilegalmente en este país, será detenido y expulsado».
«Endureceremos la normativa para frenar el empleo ilegal en el sector de reparto y erradicar esta criminalidad de nuestras comunidades», afirmó en un comunicado.
En el último año, el Reino Unido ha realizado 8.000 arrestos por trabajo no autorizado, un 63 % más que el ejercicio anterior, y ha expulsado a casi 50.000 personas sin derecho a residir en el país.
La ministra del Interior, Shabana Mahmood, que asumió el cargo en septiembre, tiene como prioridad combatir la inmigración ilegal y ha anunciado planes para acelerar las expulsiones y las deportaciones así como restringir el sistema de asilo para disuadir a los migrantes de venir a este país.
Agencia EFE


